El Matuy
- 24 abr 2015
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En palomino nos hospedamos en un hotel muy particular. Escondido entre la selva y el mar , este hotel contaba con unas cuantas cabañas y kioskos sociales todos diseñados y construidos por el dueño con materiales de la zona, tales como la hoja de palma para las cubiertas y la madera caracoli para pisos y barandas.
las cabañas estaban compuestas por una parte en madera que correspondia a los dormitorios y otra en concreto en donde se ubicaban los baños , esta ultima era totalmente descubierta.


Algo especial del hotel es que no contaba con electricidad por lo que los dias transcurrian muy distinto a lo que estabamos acostumbrados , y esto defivinitamente influyo en nuestra percepcion del sitio. Desonectados y relajados al despertar con los primeros rayos de sol , fue una estadia agradable y educacional ya que aprendimos de una arquitectura vernacula descansando en ella.


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